El Ibex sigue cayendo, puede haber buenas oportunidades de rentabilidad por dividendo

Con el Ibex en 10.700 puntos estos días la caída desde máximos ya es de un 10%, excelente para aquel que crea que estamos en tendencia alcista y quiera subirse al carro o acumular posiciones.

Inditex ha caído un 6,5% desde máximos y ahora ofrece una rentabilidad por dividendo del 2,75%. Al ritmo de crecimiento de los últimos años, la rentabilidad que puede dar el año que viene puede estar cercana al 3% y, de aquí a 4 años, estará en el 4%. Ojo, sólo hablamos de dividendos, aunque la acción se puede revalorizar mucho más.

El Banco Santander ofrece ahora mismo un impresionante 9,4% como rentabilidad, pero es una operación en la que yo no me adentraría por la dilución del capital y porque los dividendos de la empresa no parecen tan seguros. Para hacer este tipo de inversiones creo que es mejor buscar compañías con históricos muy largos en la gestión de la estabilidad de su remuneración a los accionistas. Hay que ir a las blue chips como Cocacola, PyG y demás.

No he mirado el mercado americano pero esta tarde echaré un vistazo. Visto lo que ofrece la renta fija actualmente, especialmente en Europa, los dividendos son claramente preferibles aunque el capital principal sufra más volatilidad (que está por ver cuando suban los tipos de interés, claro).

En renta variable, con cabeza

No soy muy partidario de invertir en acciones porque la volatilidad que tienen y lo imprevisibles que son no me hace ninguna gracia pero, cuando lo hago (o cuando busco fondos de inversión que gestionen parte de mis ahorros), lo que busco son los siguientes puntos.

En primer lugar, que inviertan en empresas a un precio razonable según ratios como el precio/beneficio + deuda, precio/fcf + deuda o precio / valor contable. Obviamente, la deuda tiene que ser baja o inexistente para que se dé la condición de “buen precio”. Como deuda también me gusta considerar la no financiera cuando la diferencia entre pasivos y patrimonio neto es de 5 a 1 o más porque, aunque no tenga intereses, sí que hay un principal que se debe abonar y puede que la caja no esté preparada…

Lo que me lleva a ratios como el test corriente para saber el fondo de maniobra que tiene la empresa. Me gustan más las que van sobradas de efectivo porque el mercado no suele descontar la caja y se crean buenas oportunidades.

La tasa de reinversión también es muy importante. Como yo invierto a largo plazo, me gusta ver una rentabilidad sobre el patrimonio elevada para que los beneficios que la empresa reinvierta crezcan más rápidamente (capitalización compuesta una vez más). Claro, que para eso los dividendos deben ser escasos. Si una empresa reparte todo el beneficio y no reinvierte, da igual cuál sea su ROE.

Finalmente me gusta que se trate de productos o servicios básicos que se consumen siempre, en cualquier lugar del mundo y en cualquier situación. Las ventas de barras de labios, detergentes o muebles son más estables que las de joyas o apuestas. El día que quiera jubilarme no quiero tener que esperar unos años porque el sector ha entrado en crisis. Sacrificio de rentabilidad actual para tener más seguridad futura. Hay quien prefiere arriesgar más pero no es mi estilo.

Capitalizar mi dinerillo

Ya llevaba tiempo queriendo empezar un blog para organizar mis ideas sobre la inversión de mis ahorros. Creo que soy bastante conservador como ahorrador o inversor, así que creo que mi gran herramienta para tener éxito es la capitalización compuesta, de ahí el título de mi blog.

Las finanzas personales están cobrando cada vez más importancia en un mundo en el que el trabajo es más inestable, hay una tendencia a ser autónomo y a gestionar el patrimonio de manera personal en lugar de depender del Estado, Seguridad Social, etc. Hoy en día se debe contar con diversas fuentes de ingresos además de un salario. Pueden ser dividendos, alquileres, cupones de bonos del Estado… la gran cuestión es capitalizar el ahorro, que no se debe confundir con la capitalización bursátil de las empresas que cotizan en bolsa.

La capitalización de mercado o bursátil es el precio que deberíamos pagar cuando queremos comprar todas las acciones de una empresa, pero yo hablaré de su prima, la capitalización compuesta, que consiste en reinvertir las ganancias de las inversiones para acelerar la revalorización de los ahorros.

Un ejemplo: Si compramos un producto de inversión, como un depósito bancario, con 10.000€ y nos paga un tipo de interés del 4€, el primer año recibiremos 400€. Si, en lugar de gastarlos, el siguiente año adquirimos el mismo producto con 10.400€, el año siguiente no tendremos 10.800€ sino un poco más, 10.816€. Esos 16€ adicionales son el efecto de este pequeño truco y, aunque no parece mucho, a lo largo del tiempo siempre tiene un efecto impresionante. El tercer año se convertirían en 48€, el cuarto 98€, el quinto en 166€…

¿Todavía no parece una buena decisión financiera? El décimo año estaríamos hablando ya de 802€ y, después de 20 años, serían 3911€. Sólo por reinvertir el beneficio en lugar de gastarlo. Si la revalorización fuese algo más elevada, un 6% o un 7% en lugar de un 4%, se dispararía muchísimo más.

Por tanto, la capitalización del ahorro es esencial para que el dinero rente más.